jueves, 10 de junio de 2010

Modigliani

¿Quién gritará su nombre ahora?

Ahogadas las palabras,
ya no quedan héroes, ya no quedan soldados, ya no quedan lideres.
Sumidos en la era de los sin nada, solo quiero cargarlos de algo;
bueno o malo, que importa, me basta.
Una lucha propia, una sed infrenable, una pasión grata.
Una cuestión donde el oficio, la búsqueda de ese rato de libertad y revolución,
no se prostituyan.

¿Quién adora su nombre ahora?

Los quietos y sumidos en el egoísmo nato perpetuado a la inconsciencia consiente.
Mientras los que tenemos sed y no somos prostitutas, Buscamos.
Buscamos esos instantes de libertad, ese segundo de sacio, esa gota de amor.
La fe en la fortaleza, no del puño, del ideal. La creencia de una revolución a sangre caliente,
una mística inapacible, un resquicio de conciencia.

¿Qué es su nombre ahora?

Un aliento en la boca del obrero Fiel. Un amor en los ojos de un hombre,
que se acaba en el puñal frió de la brujería silenciosa, de los músculos insensibles
de la sangre azul, y de los labios aturdidamente violetas.
El talento de los grandes, el perdón de los pecadores, una tierra desbastada,
y reveer mis ejercicios de linea.

¿Quíen es ese nombre?

Es el nombre que encontró como ubicar mis palabras en este momento.

jueves, 22 de abril de 2010

Presion

Manifiesto

En Busca de la revolucion microcósmica, Descubrí la Pintura.


"Ojo que mira, Describe. Ojo que ve, Descubre."

Andros de Papel

Paranoia

Quien quiera que seas.
Quien busque en mi inerte.
Quien tenga la esencia de un Rey de Acuario
Quien baile con mis mortajas mojadas

Que se arme con un resquicio de paciencia
Que primero me toque los pulmones
Que se desangre su ego Presentado
Que de a poco me saque la costumbre

Donde ya no queden bocinas
Donde el bosque nos resguarde
Donde nos alejemos de los Hombres
Donde el tiempo nos dañe

Cuando el mar este picado
Cuando las heridas sangren
Cuando en mi vientre broten mariposas   (negras)
Cuando la montaña nos desarme



Mientras las travezuras cantaban... Rex, yo oré.

Torso de Electra

jueves, 11 de febrero de 2010

Quaràa

En el método mas nefasto consumí mis ideas,
El microcosmos gobierna.
El temple es sagrado
El cáliz, vida.
Y la turbia decisión de saber que era yo la que elegía.
Y si se me aclaraba un poco el sueño, si las hojas no son lo que parecían, el hedonismo irrelevante me asustaba y me perseguía.
Quién sino en difamada osadía que perpetuo en las ultimas instancias mi cobardía.

Ilógicos innecesario pienso mientras escribía
Que el sur no es norte y el norte fue una huida.